Cuidar del sueño es fundamental para mejorar la calidad de vida. Así lo demuestra un estudio publicado en el Morbidity and Mortality Weekly Report de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de Estados Unidos. Según esta investigación, prestar atención a la calidad del sueño tiene un impacto positivo en cómo te sientes al despertarte y, por ende, en el desarrollo de tu día. Esto se traduce en una sensación de mayor energía y, sobre todo, en un estado de descanso adecuado.
Recomendaciones sobre el cuidado del sueño
La American Academy of Sleep Medicine y la Sleep Research Society aconsejan que los adultos de entre 18 y 60 años deberían dormir al menos 7 horas cada noche para mantener una buena salud física y mental. Dormir menos de esta cantidad puede conllevar un aumento de riesgos de salud como la obesidad, diabetes, hipertensión, enfermedades cardíacas, accidentes cerebrovasculares y trastornos mentales frecuentes.
Datos relevantes del estudio

Los investigadores del CDC analizaron datos del Behavioral Risk Factor Surveillance System (BRFSS) de 2014, y encontraron resultados sorprendentes.
- La duración del sueño saludable es menor entre los nativos hawaianos e isleños del Pacífico (54%), los negros no hispanos (54%), los multirraciales no hispanos (54%) y los indígenas americanos/nativos de Alaska (60%), en comparación con los blancos no hispanos (67%), hispanos (66%) y asiáticos (63%).
- La prevalencia de una duración saludable de sueño varía entre los estados: del 56% en Hawái al 72% en Dakota del Sur.
- Una pequeña proporción reporta dormir al menos siete horas diarias en los estados del sureste de los Estados Unidos y en la región de los Apalaches. Estudios previos muestran que estas áreas también tienen la más alta prevalencia de obesidad y otras condiciones crónicas mencionadas anteriormente.
- Las personas desempleadas o que no trabajan reportaron una menor duración del sueño saludable (51% y 60% respectivamente) en comparación con los trabajadores (65%). La prevalencia de una duración de sueño saludable era mayor entre quienes tienen un título universitario o superior (72%).
- Una duración de sueño saludable es más alta entre las personas casadas (67%) en comparación con las solteras (62%), divorciadas, viudas o separadas (56%).
Malas hábitos de sueño

¿Cuáles de estas costumbres son parte de tu rutina nocturna?
- ¿Usas tu smartphone regularmente?
- ¿Cenas después de las 22:00 horas?
- ¿Te acuestas incluso si no tienes sueño?
- ¿Ves mucha televisión antes de dormir?
- ¿Consumes alcohol en la noche?
- ¿Trabajas hasta tarde?
- ¿Te acuestas a una hora tardía?
- ¿Tienes dispositivos electrónicos en tu habitación?
Si has marcado uno o más de estos comportamientos, no te preocupes: no estás solo.
Cuidar del sueño es solo una de las seis componentes esenciales a tener en cuenta para mejorar tu bienestar físico. Junto a ello, es fundamental considerar también la alimentación, hidratación, ejercicio, motivación y estilo de vida. ¿Te gustaría evaluar tu nivel de atención en estas seis categorías?
¿Te interesaría recibir consejos personalizados de expertos para mejorarlas?
Cuidado del sueño: evita el uso del smartphone por la noche

La luz azul de los smartphones inhibe la producción de melatonina, una hormona crucial que regula el ciclo del sueño. Esta inhibición puede causar insomnio y los trastornos relacionados. Pregúntate: ¿es realmente necesario revisar las últimas publicaciones en redes sociales o mensajes antes de dormir? Si evitas esta práctica, mejorarás tu salud.
Asimismo, es recomendable no comer tarde en la noche. Un estudio de la Universidad de Pensilvania indica que comer en horas avanzadas puede aumentar el riesgo de sobrepeso y facilita el desarrollo de enfermedades cardiovasculares o diabetes. El metabolismo se desacelera, afectando la insulina y el colesterol. En resumen, cena temprano y disfrutarás de un mejor descanso.
¿Trabajas hasta tarde?

En psicología se menciona la “teoría del agotamiento del ego”, la cual sugiere que tanto la disciplina como la fuerza de voluntad tienen un límite. Si consumimos demasiada energía cognitiva por la noche, al día siguiente no tendremos suficiente para funcionar adecuadamente. Es recomendable dedicar un tiempo para relajarte antes de dormir. Apagar tu celular y dispositivos electrónicos puede ser beneficioso.
Si deseas mejorar tu rendimiento tanto físico como emocional durante el día, te animo a considerar un programa personalizado de ejercicio físico. Con nuestra guía, equipo y método a tu disposición, podrás hacer tus días más activos, saludables y felices.
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